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7 pasos para trasplantar tus orquídeas para que vivan felices

Guía ilustrada para trasplantar nuestra orquídea en 7 sencillos pasos

Texto e ilustraciones de Sergio Teodosio

Existen tres razones fundamentales para trasplantar una orquídea sana:

a) El sustrato tiene más de dos años y se ha degradado.

Los sustratos a base de materia orgánica (cortezas, fibra de coco, esfagno, Etc.) tienden a compactarse y a acidificarse con el tiempo.

Al suceder esto, la aireación del mismo disminuye e, inversamente, la capacidad de retención de líquido aumenta. Esta situación puede ser peligrosa para las raíces que, sofocadas y constantemente mojadas pueden pudrirse perjudicando en poco tiempo la salud de nuestra orquídea. Es necesario trasplantar.

En los substratos inorgánicos (perlita, arcilla expandida, roca volcánica, Etc.), si bien no se descomponen, puede llegar a producirse una acumulación de sales también perjudicial para las raíces. En el caso concreto de la perlita, por su débil estructura, ésta puede disgregarse con el tiempo y acabar compactándose.

b) El tiesto se queda pequeño y el nuevo pseudobulbo crecerá en el aire.

Esta situación sólo afecta a las orquídeas de crecimiento simpodial (que avanzan desde un rizoma) (fig.1): Cattleya, Oncidium, Miltonia, Brassia, Coelogyne, Etc. Si bien no es del todo grave y en efecto hay orquídeas como Laelia lobata que no florecerán hasta que “cuelguen” fuera del tiesto, es recomendable trasplantar así las raíces nuevas crecen dentro del substrato y la planta tendrá un aspecto más ordenado.

trasplantar

Siendo esta última razón fundamental causa para trasplantar en caso de falta de espacio, problema común a casi todos los aficionados a las orquídeas.

Las orquídeas de crecimiento monopodial (de un solo pié) (fig.2) como Phalaenopsis, Vanda, Angraecum, Etc. no se ven afectadas por esta segunda razón puesto que crecen siempre “hacia arriba”.

Además, la situación de tiesto pequeño suele darse al mismo tiempo que el substrato se compacta.

c) También es motivo de trasplantar el que la planta enferme o sea atacada por insectos que anidan en el substrato. En este caso se debe actuar inmediatamente.

La mejor época del año para trasplantar a la mayoría de las orquídeas es la primavera puesto que coincide con el comienzo del período vegetativo a la vez que podemos estar seguros de que nuestra orquídea dispondrá de unos cuantos meses de buen tiempo para recuperarse.

En todo caso es conveniente hacerlo en cuanto veamos que la actividad de las raíces comienza.

El procedimiento es simple y podría resumirse en estos siete pasos:

1- Preparamos el substrato que vamos a utilizar. Existen numerosas posibilidades para su constitución que dependen de nuestras condiciones de cultivo. También se puede utilizar un sustrato comercial para orquídeas (fig.3).

1- carbón vegetal, 2 – fibra de osmunda, 3 – perlita fina,
4 – corteza fina, 5 – musgo esfagno, 6 – meranti, 7- trozos de corcho
8 – fibra de coco, 9- corteza gruesa

Es conveniente remojarlo durante unas horas y luego escurrirlo (se puede hacer con la ayuda de un colador) para que sólo esté húmedo cuando lo utilicemos. Para mayor seguridad y si lo deseamos, se pueden agregar unas gotas de algún desinfectante como Physan o añadiendo unas gotas de lejía al agua de remojo.

También preparamos material de drenaje que puede estar constituido de piedras redondas más o menos grandes o de cubos de poliestireno expandido. También podemos utilizar trozos de tiesto de terracota previamente desinfectados.

2- Tomamos el tiesto con nuestra orquídea y, si es de plástico, apretamos suavemente los costados para soltar las raíces (fig. 4).

Si el tiesto es de terracota se puede pasar un cuchillo, que habremos antes desinfectado con alcohol, todo alrededor para desprender las raíces adheridas como si de una tarta se tratase. En ocasiones es necesario romperlo con cuidado de no lastimar la orquídea.
Tiramos suavemente de la planta para liberarla del tiesto.

Regar antes de esta operación puede ayudar a que las raíces se vuelvan más flexibles y corran por consiguiente menos riesgo de romperse

3- Con delicadeza eliminamos la mayor cantidad posible de substrato antiguo de entre las raíces de nuestra orquídea (fig.5). Podemos ayudarnos haciéndolo bajo el chorro de agua templada (muy útil cuando el sustrato es musgo de esfagno).

Con unas tijeras esterilizadas con alcohol cortamos todas las raíces muertas teniendo sumo cuidado de no dañar las que estén sanas. También se pueden eliminar pseudobulbos traseros que ya estén secos.

4- Una vez limpia podemos, si lo consideramos necesario, sumergir la planta en una solución fungicida o desinfectante. Esto es necesario sobre todo si se sospecha de alguna enfermedad o si existen heridas abiertas.
En todo caso si está muy mojada, es conveniente dejar secar la planta un rato sobre una hoja de periódico. No obstante es mejor que las raíces estén húmedas porque son más flexibles, no chorreando agua.

También puede pulverizarse las raíces con una solución de peróxido o agua oxigenada al 3% dejando que esta seque bien, esto elimina muy bien los caracoles y sus huevos si los hubiese.

Otra medida preventiva es si hemos cortado el rizoma al trasplantar es el espolvorear la herida abierta con canela en polvo que ayudará a secarse rápidamente.

5- Escogemos un tiesto, nuevo o desinfectado, que puede ser del mismo tamaño que el anterior en el caso de las orquídeas monopodiales (Phalaenopsis, Vanda, Ascocentrum, Etc.) o unos dos números más grandes en el caso de las simpodiales. De esta manera la planta tendrá sitio para crecer dos años dentro del tiesto nuevo antes de volver a trasplantar. Puede ser de plástico o de terracota dependiendo esto de nuestras preferencias, clima y modo de cultivo.
Colocamos material de drenaje en el mismo hasta una altura de un tercio más o menos.

6- Ubicamos la planta en el nuevo tiesto:
En el caso de orquídeas de crecimiento monopodial podemos colocarla en el centro del tiesto (fig. 6) cuidando que el cuello quede a la misma altura a la que estaba originalmente. Si las raíces son muy largas se puede tomar la planta colocar la punta de las mismas dentro del tiesto y luego como si atornillásemos, giramos el tiesto y la orquídea en direcciones opuestas y vamos acercando la planta al tiesto. Esto debe hacerse con las raíces húmedas para que no se rompan.

Las orquídeas de crecimiento simpodial se ubican de modo que el pseudobulbo más antiguo esté en contacto con el borde del tiesto y que el nuevo crecimiento tenga el sitio que necesitará para desarrollarse (fig.7). También es importante que al trasplantar el rizoma esté justo sobre la superficie del substrato, apoyado en él.

Así no será necesario trasplantar muy seguido.

7- Rellenamos con substrato cuidando que no queden demasiadas bolsas de aire y también que no compactamos demasiado. Lo mejor es ir echándolo de a poco y dar siempre golpecitos suaves a los costados del tiesto.

También ayuda golpear levemente el tiesto contra la mesa de trabajo así ayudamos a que el medio de cultivo caiga de forma más pareja y rellene todos los intersticios.

Es también posible utilizar un palillo, como de los chinos, para empujar el sustrato.
Debemos también cuidar que la planta no pierda la posición que deseamos que tenga.

Estas operaciones para trasplantar necesitan de un poco de práctica pero ésta se adquiere rápidamente.

Al final, podemos fijar la planta en su sitio mediante un tutor o, en el caso de Cattleyas muy grandes puede ayudar fijar el rizoma con unos alambres en “U” invertida que clavaremos en el substrato.

Una vez que hemos terminado, devolvemos la planta a su sitio original o, si hemos cortado muchas raíces la podemos colocar un poco a la sombra para que no se deshidrate hasta que se recupere.

Es conveniente no regar inmediatamente después de trasplantar. Normalmente se deja la planta sin regar durante una o dos semanas lo que evitará la propagación de infecciones en el caso de heridas abiertas y a la vez estimulará el crecimiento de las nuevas raíces buscando agua.

Deberemos cuidar que la humedad relativa sea suficientemente alta para que nuestra orquídea se recupere lo antes posible.

NOTA: en algún momento cercano haremos un pequeño taller para que aprendas a trasplantar tus orquídeas, síguenos en Facebook o Instagram para mantenerte [email protected]

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